aprovincia.es » Cultura
Amalia García-Alcalde 16.11.2018

La diversidad enriquece al teatro
La actriz Paloma Fuentes imparte, de octubre a junio, un taller de teatro para adultos donde se puede inscribir cualquiera mayor de 18 años que sienta una afición por este arte

La diversidad enriquece al teatro
La actriz grancanaria Paloma Fuentes lleva impartiendo un taller de teatro para adultos desde el año 2006, pero trabajando como jefa de estudios en el Centro Superior Autorizado de Arte Dramático, donde se estudia la carrera de Arte Dramático, desde 2004, de la que es profesora del módulo de Acrobacia dentro del departamento de Interpretación. Existen tres cursos de teatro abiertos para todos los públicos: los infantiles, que abarcan la edad de cinco a 12 años, los juveniles, de 13 a 17, y el de adultos, a partir de 18, en el que trabaja la artista. Comienzan en octubre y finalizan en junio. La EAC ofrece asimismo, otros tipos de cursos y talleres, como el de escritura teatral, el de voz o el de claqué. Se fomenta en todos ellos que las personas conozcan el teatro, que se fomente y que lo respeten.

En el curso de teatro de adultos se intenta acercar a la gente a esta disciplina artística. Se imparte los lunes y miércoles de 18:30 a 20:30 en la Escuela de Actores de Canarias sita en el número 1 de la calle Sor Brígida Castelló. Fuentes comienza sus clases con el juego teatral mediante el que persigue que los alumnos se desinhiban, que se conozcan y que se creen grupos para posteriormente poder trabajar más cómodos, con mayor complicidad. Junto con ello, va introduciendo diferentes ejercicios de observación y escucha, muy importantes para el actor porque le ayudan a la creación de personajes. Para el individuo también adquieren relevancia porque, según la maestra, “vivimos en una época en la que todo va muy rápido. De modo que este tipo de ejercicios te ayudan a mantenerte en el aquí y en el ahora, a observar y a escuchar a los demás, el entorno y las situaciones, y te ralentizan un poco”.

Además de estos aspectos, como el instrumento de trabajo del actor incluye su cuerpo y su voz, a la actriz le interesa también trabajar la parte física, el acondicionamiento físico, y con ello, la expresión corporal, la educación corporal. “Pretendo quitar los malos hábitos”. En cuanto a la voz, trabaja la dicción, la vocalización y la proyección. Las improvisaciones son una técnica escénica en la que no existe ni un texto a priori ni una trama, sino que, como afirma Fuentes, “por ejemplo, tú puedes buscar una situación sencilla, un personaje básico y, a partir de entonces tienes la libertad de crear”. Por supuesto, siempre hay una serie de normas para que todo vaya funcionando correctamente. Además la improvisación conlleva muchos beneficios, tanto para el actor como para el individuo: “te enseña a estar en el aquí y en el ahora, te potencia la creatividad y la imaginación, desarrollas la capacidad de tomar decisiones rápidas, la agilidad y rapidez mental y te sirve para expresar tus emociones de forma más libre. La improvisación es espontaneidad”.

La artista señala que “me gusta introducir en el curso ejercicios de literatura dramática para que quien venga también conozca la estructura de una obra teatral, donde existen unos personajes, una situación previa que estos viven y que tienes que conocer antes, o saber por qué existen unos conflictos. En toda historia se produce un conflicto, unas fuerzas en pugna donde un protagonista desea algo y un antagonista no va a permitir que ese deseo se cumpla. Existen diferentes tipos de conflicto, lo cual es interesante también que entienda el alumno”.

Vocación

“Creo que aporto a los participantes en el taller de adultos una gran variedad de cuestiones interesantes para que en el caso de querer hacer la carrera de cuatro años, equivalente a un grado, en el Centro Superior Autorizado de Arte Dramático, puedan haber ya adquirido estos conocimientos. De hecho, hemos tenido alumnos del curso de teatro juveniles, con gran vocación, que a su vez han pasado al de adultos y que han permanecido porque se quieren preparar las pruebas de acceso para obtener el Título Superior de Arte Dramático en la Especialidad de Interpretación, la que se estudia en Gran Canaria. Contamos con una sede también en Tenerife”, indica Fuentes.

Desde los 18 años se admiten inscripciones al curso. “Hasta ahora no he tenido límite de edad. Una vez se apuntó una señora de 75 y otra vez un señor de 79 años. Cuanta mayor variedad de edades más se enriquece el grupo. Yo aprendo muchísimo de todos ellos porque asisten con su situación previa, con una historia pasada que aquí empezamos a conocer. Es como cuando se está creando un personaje, que comienza en un momento dado, que ya ha nacido, aunque los hay también que nacen en la obra. De modo que las personas que se apuntan son para mí como personajes que ya vienen con su situación previa. Hay gente muy interesante de la que aprendes muchísimo. Acuden con muchas ganas, ilusión y motivación. Muchos emplean mis clases porque necesitan desinhibirse, saber hablar en público”.

Al taller se inscriben estudiantes a los que les sirve para prepararse para las pruebas de acceso a la carrera de Arte Dramático “Tengo este año a dos alumnos que proceden del bachillerato artístico”. Asímismo, se inscriben personas amantes del teatro que ya ejercen su profesión “pero es como si les faltara algo. Tienen una vocación tan grande que necesitan hacer estos cursos y, no sólo conmigo, ya han estado en más”. Algunos psicólogos envían a sus pacientes a terapias con teatro, pero hay que tener en cuenta “que el mío no es terapéutico. Hay quien que se confunde y acude a mis clases, pero yo no soy psicóloga ni socióloga ni psiquiatra para saber atender adecuadamente estos perfiles”.

Al final del curso se intenta, bien montar una pieza corta de teatro, bien representar escenas o seguir un guión de cine. “Los tres últimos meses del año, de abril a junio, me dedico al montaje teatral y a atribuir a cada alumno un personaje adecuado para él. Además, se aprende a crear personajes, a entender lo que es el espacio escénico, las notas de dirección, la importancia de las luces o la del vestuario”.

Paloma Fuentes, como actriz está envuelta, además, en otros proyectos. Participa en el montaje de Eudy, producida por 2RC Teatro, y en La mejor aventura de mi vida, donde el equipo, en el que figuran Mingo Ávila y Guacimara Correa, trabaja codo con codo con Gran Canaria Accesible para dar visibilidad a las personas con discapacidad, entre ellas, a las que se mueven en silla de ruedas, a los sordos o a los ciegos. Eudy narra la historia de una chica sudafricana, futbolista y lesbiana que atraviesa un momento duro en su país a causa del apartheid y a la que asesinan. “También he montado como directora La Casa de Bernarda Alba”.

Opinión de los alumnos

Los alumnos que acuden al curso de teatro de adultos están muy satisfechos con las clases recibidas hasta ahora. Jesús Palmés, de 19 años, tiene la intención el próximo año de estudiar en la Escuela de Arte Dramático de Gran Canaria o de cualquier otro lugar. “El taller me está gustando mucho. Me interesa prepararme y mejorar lo máximo posible para pasar a los estudios de grado. Mi intención es dedicarme al mundo del teatro. Pienso adquirir otras clases gratuitas sobre clown o mímica”.

Marcelo Ramírez, de 43 años, por su parte, explica que este es el segundo año que se inscribe al mismo curso porque en la anterior ocasión se tuvo que retirar por enfermedad. “Lo hago por entretenimiento y por conocer gente. El año pasado lo pasé genial. Supone una actividad extra por las tardes diferente de lo que es mi trabajo. No tengo intención de dedicarme al teatro cuando acabe. Si aparecen otros cursos con un programa igual de interesante me apuntaré”.

Macarena López, de 44 años, lleva interesada desde siempre por el mundo de la escena. “Por eso estoy tomando estas nociones que me permiten aprender un poco más. Me encantaría dedicarme profesionalmente, pero ya a estas alturas lo veo complicado”.

Carlos Nuez, de 18 años, tiene intención de, cuando termine el taller en junio, presentarse a las pruebas para acceder al grado de la Especialidad de Interpretación que se imparte aquí en la Isla. “Me gustaría, tanto dedicarme al cine, como a las series o al teatro, a la actuación en general. Pienso que Paloma enseña de una manera muy orgánica, es decir, que nos hace trabajar desde nosotros mismos, de una forma muy natural. Cuando analizamos un personaje comprobamos nuestras propias similitudes y diferencias con él”.